Santa Eulària d’Unha Imprimir E-Mail


Exterior de l’església


Santa Eulària d’Unha es una iglesia románica, fiel a los cánones arquitectónicos de planta basilical de tres naves con bóveda de cañón la central y de cuarto de círculo las laterales; a levante, encontramos la cabecera con los tres ábsides externamente decorados al gusto lombardo; y en el ángulo nor oeste, el añadido de una torre campanario del siglo xviii.

 

Hay que destacar, en primer lugar, que la iglesia de Unha es la única del Valle de Aran que hoy por hoy, conserva parte de sus pinturas murales románicas, descubiertas hace pocos años en el ábside central. De estas pinturas se muestra fragmentariamente en la bóveda semiesférica lo que habría sido la figura del Pantocrator (del cual se conserva el rostro), rodeado por la mandorla y el tetramorfo. En el registro inferior debían estar representados los miembros del colegio apostólico, situados bajo arcadas, de los cuales se conservan las caras y la parte superior de dos figuras, magníficamente representadas.

 

La presencia de la pintura mural no acaba aquí: también se han restaurado unas pinturas del siglo XVI en el muro lateral norte. Las pinturas con una secuencia de encuadramientos escénicos, desarrollan de derecha a izquierda, los siguientes episodios; la oración de Jesús en el huerto de Jetsemaní, el beso de Judas; la flagelación: Poncio Pilatos lavándose las manos; el camino al Calvario; la crucificción y el Juicio Final con Cristo Glorificado.

 

El legado románico de la iglesia de Santa Eulària también lo constituyen dos pilas bautismales de gran arcaismo. Una es una pila bautismal por inmersión, aunque se podría tratar de una sarcófago reaprovechado y la otra, con vaso y pie de soporte.